***Las consultas y las terapias de seguimiento se realizan de manera gratuita una vez a la semana, se está trabajando en esta primera etapa con los niños de las comunidades aledañas y los hijos de los trabajadores de la universidad***

Conscientes de que la integración con la comunidad y sus trabajadores es importante para el desarrollo y arraigo de la institución, la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA) a través de la Escuela de Psicología, impulsa la atención médica para los niños aragüeños que necesitan corregir pequeños problemas de pronunciamiento contando con la ayuda de una terapista de lenguaje.

Desde hace poco más de un mes, en los espacios del Centro de Atención Psicológico de la UBA, la terapista María Valero, egresada del Instituto Venezolano de Audición y Lenguaje, está brindando ayuda médica a los pequeños provenientes de los sectores aledaños e hijos de los trabajadores de la universidad, realizando evaluaciones de lenguaje con el fin de corregir algunas desviaciones en el hablo que puedan presentar.

Valero califica la labor que desde la universidad se está realizando con nobel y loable, debido a que la misma se está desarrollando de manera gratuita y ella de manera gustosa brinda su apoyo con sesiones semanales de una duración de media hora.

Explicó que en la población venezolana existe un alto porcentaje de niños que presentan alteraciones del lenguaje y deben ser atendidos desde temprana edad desde el aspecto psicológico y del lenguaje, por lo que la participación de los estudiantes de psicología en estos procesos es de vital importancia.

Durante el tiempo que Valero lleva trabajando en este proyecto los casos más frecuentes que se han presentado son niños entre 5 a 6 años con dificultades en el pronunciamiento de un fonema en específico, siendo la letra R la más común de las alteraciones. La Afasia Infantil, es otro de los problemas que también pueden llegar a detectarse en estas consultas, siendo este problema la imposibilidad del pequeño de pronunciar de forma correcta y ordenada las palabras que se estructuran en su cerebro. 

En todo este proceso de consultas y seguimiento, resaltó la terapista, la participación de la familia forma parte fundamental en el proceso de mejora del paciente. “El 30% del trabajo lo hace la terapia y el 70% restante pertenece al trabajo de la familia, realizando los ejercicios que se establecen para su mejoría”, dijo.

Es importante añadir que en este proyecto también participan 3 Psicólogos graduados de la universidad y los practicantes, futuros psicólogos del país que están siendo formadas en nuestra Casa de Estudios. Una de estas personas es Oskarina Centeno, psicólogo tratante, quien participa de forma activa en el proceso de revisión, diagnóstico y terapias que se aplican en los espacios del centro. Otros involucrados como Neyser Aladejo y el director de la Escuela de Psicología, Rafael González, impulsan de forma activa este proyecto que esperan se desarrolle con mayor fuerza este 2017 y llegue a más infantes necesitadas.

Glorianny González – Prensa UBA